De un pequeño robot del MIT a los humanoides: ¿qué papel tienen los imanes?
Fecha de revisión: 5 de noviembre de 2026
En 2012 contamos una investigación del MIT sobre un pequeño robot capaz de plegarse. Más de una década después, los robots humanoides y los sistemas automatizados despiertan un gran interés en la industria. ¿Qué papel pueden tener los imanes en sus movimientos y mecanismos?
2012: un robot que podía cambiar de forma
Investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) presentaron un prototipo formado por una cadena de pequeñas piezas capaces de plegarse. Para moverlas desarrollaron un motor electropermanente: un mecanismo que combinaba elementos magnéticos y pulsos eléctricos para cambiar de posición y mantenerla sin alimentación eléctrica continua.
Era una investigación sobre robots reconfigurables, no un producto cuya comercialización hayamos podido confirmar. Los investigadores estudiaban cómo un sistema formado por módulos podría adoptar diferentes configuraciones.
¿Dónde intervienen los imanes en un robot?
Un robot necesita percibir, procesar información y actuar sobre su entorno. Según el diseño, los imanes pueden formar parte de motores eléctricos que mueven articulaciones, actuadores que accionan mecanismos, sensores o sistemas de sujeción. Cada función requiere un conjunto diferente: el imán no es el robot ni trabaja necesariamente solo.
En un motor síncrono de imanes permanentes, por ejemplo, los imanes del rotor interactúan con el campo generado por las bobinas del estátor. El controlador regula las corrientes para producir el movimiento. El tamaño del imán, su grado, la temperatura y su integración en el circuito magnético influyen en el diseño completo.
China: motores de imanes permanentes en un humanoide
La empresa china Unitree describe en la ficha de su robot humanoide G1 el uso de motores síncronos de imanes permanentes. Es un ejemplo documentado de cómo esta tecnología puede formar parte de un robot con múltiples articulaciones. La ficha consultada no confirma que todos sus imanes sean de neodimio ni especifica su grado.
Japón: robots que interactúan con personas y objetos
En Japón, Toyota investiga robots capaces de manipular objetos e interactuar con su entorno de forma controlada. La empresa relaciona parte de su investigación con aplicaciones de transporte y robótica industrial. La fuente consultada no detalla la composición de los imanes empleados en esos sistemas.
Tesla Optimus: de los prototipos a los planes de producción
Tesla desarrolla Optimus, un robot humanoide de propósito general. En su informe publicado en enero de 2026, la compañía comunicó que preparaba una primera línea y preveía comenzar la producción antes de finalizar ese año. Es una previsión de la empresa, no una confirmación de producción a gran escala. No hemos encontrado en las fuentes consultadas una especificación suficiente para atribuirle un tipo o grado concreto de imán.
El mismo principio, soluciones diferentes
El pequeño robot del MIT y los humanoides actuales responden a objetivos y diseños distintos. Comparten el interés por controlar movimientos de forma precisa, pero no debemos asumir que emplean el mismo motor o mecanismo magnético.
La investigación también continúa en robótica blanda. En 2024 otro equipo estudió válvulas con imanes electropermanentes para controlar actuadores neumáticos. Es una línea relacionada, aunque no hemos confirmado que derive directamente del prototipo del MIT de 2012.
Para elegir un imán destinado a un mecanismo real, es necesario valorar, entre otros factores, la temperatura, la geometría, la dirección de magnetización y los esfuerzos del montaje. La ficha de una pieza no sustituye la validación del conjunto.
Información técnica · Uso y seguridad · Imanes permanentes en motores eléctricos