Mariposas magnéticas: cuando los imanes salen a la calle
Fecha de revisión: 5 de noviembre de 2026
Una mariposa de tela, un pequeño imán y una superficie de acero pueden convertirse en una obra de arte. Eso es lo que imaginó la artista estadounidense Tasha Lewis con su proyecto The Swarm.
En 2012 comenzó a colocar sus mariposas en objetos y estructuras metálicas de Indianápolis. Para ello cosía un pequeño imán a cada pieza de tela, de manera que pudiera sujetarse y después retirarse.
De una ciudad al mundo
La artista llevó sus instalaciones a otros lugares y, en 2014, amplió la idea con Swarm the World: un proyecto colaborativo en el que participaron personas de distintos países para crear y fotografiar sus propias instalaciones con las mariposas.
Según explica Lewis, la experiencia reunió miles de imágenes y dio lugar a un libro sobre el recorrido del proyecto.
Un imán como herramienta creativa
La atracción magnética permite colocar, mover y retirar una pieza sin fijarla permanentemente. Es una idea que también aparece en exposiciones, decoración y presentaciones visuales.
La sujeción depende del imán y de la superficie: no todos los metales son atraídos por un imán y conviene comprobar que el contacto no dañe el acabado.
Fuentes: Tasha Lewis, The Swarm y Swarm the World.