Calor y magnetismo: qué descubrieron los investigadores de EPFL
¿Puede una diferencia de temperatura influir en el comportamiento magnético de un material? En 2013, investigadores de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL) presentaron evidencias de un fenómeno denominado efecto Seebeck magnético. Su trabajo estudiaba la relación entre calor y magnetismo en un material aislante eléctrico.
Un experimento con un material magnético aislante
El equipo, dirigido por Jean-Philippe Ansermet, investigó un material conocido como granate de hierro e itrio (YIG). Los investigadores aplicaron una diferencia de temperatura y observaron cómo cambiaba la atenuación de ondas de magnetización según la dirección en la que se propagaban respecto al gradiente térmico.
La investigación combinó una predicción teórica con observaciones experimentales. EPFL explicó que, en las condiciones estudiadas, una diferencia de temperatura podía dar lugar a un efecto equivalente a un campo magnético. Los resultados se publicaron en 2013 en Physical Review Letters.
¿Qué tiene que ver la temperatura con el magnetismo?
Una diferencia de temperatura significa que una parte de un material está más caliente que otra. En determinados materiales magnéticos, ese gradiente puede afectar al comportamiento de los momentos magnéticos y de las ondas asociadas a ellos. El resultado depende del material y de las condiciones del experimento: no es una propiedad que pueda atribuirse sin más a cualquier imán.
Este estudio se enmarca en la investigación sobre la relación entre calor y magnetismo. Sus autores apuntaban a posibles aplicaciones futuras en espintrónica, un campo que estudia cómo aprovechar propiedades magnéticas de los electrones para procesar información. Es una posibilidad de investigación, no una garantía de aplicación comercial.
¿Se trata de un imán de neodimio?
No. El experimento descrito por EPFL empleó YIG, un aislante magnético, y la fuente no identifica un imán de neodimio ni un producto de AimanGZ. El hallazgo no demuestra que se pueda convertir cualquier pieza calentada en un imán permanente ni que produzca energía sin aporte externo.
Qué significa para quien utiliza imanes
En un montaje real, la temperatura es una condición que debe comprobarse antes de seleccionar un imán. En los imanes permanentes, el calentamiento puede modificar su comportamiento y, si se superan las condiciones adecuadas, provocar una pérdida de magnetización. La temperatura admisible depende del material, el grado y el diseño; consulta siempre la ficha de la referencia y las condiciones de tu aplicación.
Para profundizar, consulta nuestra información técnica y nuestras recomendaciones de seguridad. Si necesitas seleccionar un imán para un entorno con calor, cuéntanos tu aplicación.
Fuente: EPFL, «Using heat to make magnets», 17 de octubre de 2013. Investigación original: Bréchet y colaboradores, Evidence for a Magnetic Seebeck Effect, Physical Review Letters 111, 087205 (2013).